MIS QUERIDOS DOS AÑOS, LA PRIMERA ADOLESCENCIA

Hay una etapa en mis niños/a que siempre digo que me la saltaría. Es una faceta de cambios muy bonita pero extremadamente agotadora, la llaman la primera adolescencia, o los “terribles dos”.

Con mi primera hija no tenía ni idea de que eso fuera a ocurrir, pero todo llega, y lo cierto es que me pilló en “bragas”, sin recursos, y muy perdida. Con mi segundo hijo sabía lo que me esperaba pero jamás me imaginé con que intensidad y frustración lo viviría. Con mi tercer hijo lo vuelvo a revivir, ahora con cansancio, pero con algo más de entereza.1537373357220

Esta etapa, la cual digo que me saltaría es un momento de nuestras vidas que de repente se pone patas arriba, como cuando tenemos a nuestros/as recién nacidos y todo cambia en cuestión de días. Para volver a situarte es necesario que pase el tiempo y cojamos la suficiente confianza para afrontar la nueva situación. Con los “terribles dos” nuestros/as pequeños/as comienzan a exigir más autonomía (yo, yo y yo), aquello que les gustaba de repente no lo quieren, quiere todo ya, cualquier cambio o elección les supone un enfado, llora o se queja constantemente, es más posesivo/a, aquellas cosas que antes hacía con cierta normalidad(por ejemplo, recoger sus juguetes) ahora son motivo de pataleta, berrinches, patadas, manotazos, o tirarse al suelo y claro, a nosotros/as nos pilla desprevenidos, y nos hace pasarlo francamente mal.

Cada pequeña/o es un mundo, al igual que cada familia, y es cierto que no todo funciona con todos/as pero hay algunas claves o prácticas que pueden ayudar a que la primera adolescencia de nuestros/as hijos/as sea más llevadera. No son unas matemáticas exactas con resultados impecables,  nuestros/as peques son seres humanos con emociones y en constante cambio. Aunque te parezca que te está poniendo a prueba no te lo tomes como algo personal, no están en un campo de batalla luchando para ganar, están forjando una personalidad, están aprendiendo a expresar emociones, a ser autónomos, a adquirir nuevas habilidades y tú estás para ayudarle. Piensa que es un acompañamiento y acuérdate de la tan remanida y cierta frase “quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite”.1537373262822

Con esto no estoy diciendo que no sea agotador, que va, yo he llorado de cansancio y he querido tirar la toalla con un “no puedo más” lleno de frustración. Cansa, cansa tener que mantener la paciencia, la cordura y la calma en un estado de estrés, de presión y de esfuerzo continuo. Yo he perdido los papeles muchas veces, y esta faceta(sobretodo la de mi segundo hijo) ha sacado lo peor de mí, y me encantaría que no hubiera sido así, pero ya no me fustigo por ello, soy consciente de mi errores y de ellos sigo aprendiendo. Así que quiero compartir contigo aquello que a mi me ha ayudado a mejorar o disminuir los berrinches de mis hijos/a durante sus dos, tres o cuatro años.

ANTICIPAR: Es una forma de adelantarme  a los acontecimientos; Sé que en breve debemos irnos del parque, así que me acerco al peque y le digo “dentro de 10 minutos(aunque parezca no tener noción del tiempo) nos marchamos a casa”, igual si nos vamos a marchar de la piscina, la playa, casa o cualquier otro lugar. Si vamos a ir al supermercado a comprar, antes de entrar le explico las cosas que vamos a coger y una vez dentro lo hago partícipe de la compra. Esto, que parece una tontería me ha ahorrado muchos enfados. Y recuerda que cuando están cansados, tienen hambre, han tenido una fiesta el día anterior o  se van a poner malitos(entre otros) suelen estar más irritados, así que adelántate.

QUE TOME DECISIONES: elegir entre dos pares de zapatos, dos frutas para la merienda, beber en un vaso u otro, el cuento para dormir,etc. Quieren sentirse como mamá, papá o sus hermanos/as mayores, autónomos e independientes y sentir que también pueden elegir.

DESPISTAR: Sé que no quiere sentarse en su silla del coche, por lo que antes de salir de casa( me anticipo) llevo un cuento y un juguete, así que segundos antes de sentarlo le doy el libro y emocionada le pregunto algo sobre el, de esta manera centra su atención en algo que le gusta y cuando se da cuenta ya está sentado. En el supermercado señala algo de la estantería que le parece atractivo y va a comenzar a insistir en que lo quiere, inmediatamente le señalo sorprendida algo situado en otra dirección y pido su ayuda para que él/ella me lo alcance. Cuando van creciendo es importante explicarles la importancia de ir en su silla de seguridad o porque se puede o no comprar unos productos en la tienda, y no hacerles el despiste.

DARLE AUTONOMÍA: Deja que vaya haciendo más cosas por si sola/o, a veces es un engorro porque vamos con el tiempo justo, pero si puedes darle diez minutos más después de la ducha para que se  eche solo/a la crema hidratante después del baño dáselos, si quiere comer solo/a, beber agua en vaso, ponerse los zapatos, o colocar su ropa, dáselos. Necesitan sentir que pueden hacer las cosas por si mismos, si les cohibimos constantemente será motivo de enfado continuo.

DAR ALTERNATIVAS A LO QUE NO PUEDE HACER:  No te ancles que un constante NO porque perderá su valor y probarán a hacer lo contrario. Dale alternativas sin la negación; si quiere pintar en el suelo dile”Mejor dibujar en el folio porque después lo podemos colgar”, se quiere poner sandalias en invierno le señalas otros y añades “con estos zapatos correrás más rápido”…las expresiones faciales con las que acompañes la frase son bastante importantes, para que no suene imperativo y sienta que es una invitación más tentadora.

PONERSE A SU ALTURA Y DESCRIBIR SUS EMOCIONES: En el momento que ya está muy enfadado/a  y está en plena pataleta háblale lo más sereno/a posible ” sé que esto te enfada, cuando te calmes podemos hablarlo”, esta misma frase te la puedes repetir a ti misma/o porque en muchas ocasiones la necesitarás cuando esté tu peque en su pleno apogeo. Hablarle de sus emociones (rabia, enfado, tristeza, alegre, etc)y enseñarles a identificarlas en parte fundamental para su desarrollo, en cualquier momento, no solo en el momento de los berrinches como pongo de ejemplo.

USAR FRASES CORTAS Y SENCILLAS. Los menores de 3 años no entienden en su gran mayoría las normas o reglas que están impuestas, si le explicas de forma sencilla irá comprendiendo poco a poco lo que quieres transmitirle. Ponte a su altura para hablarle y mírale a los ojos, será la forma idónea para que centre su atención. Usa frases cortas y con vocabulario sencillo, si intentas darle un sermón se perderá de la conversación.1537380227794.jpg

Sé que son muchas cosas a la vez, y que parece imposible hacerlo todo, pero cuando te acostumbras y vas asimilando los cambios en la relación con tu hijo/a verás que  ni era tanto ni era tan complicado.

Procura olvidarte del castigo físico, que aunque en muchas ocasiones será lo que desees no sirve para absolutamente nada. Lo del rincón de pensar a modo de aislamiento sin nada que lo entretenga no considero que sea efectivo ¿crees que tu peque va a reflexionar sobre lo que ha hecho? He leído por ahí que darle un abrazo a tu hijo/a en plena pataleta es premiarlo, desecha esa idea porque no es cierta, el amor y el cariño son parte fundamental de la vida de tu peque, y en muchas ocasiones ofrecerle un abrazo para calmarse y volver a empezar es  la solución más efectiva.

¡Ánimo! está etapa pasará y la olvidarás quedando probablemente  las cosas bellas de estos momentos, sus ocurrencias, sus imitaciones, sus palabras o sus carcajadas. Disfrútala y usa aquellas herramientas que consideres que van hacer más llevadera está faceta, y sobretodo permítete equivocarte.

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